Oct 23, 2021 Última actualización 6:52 PM, Oct 22, 2021

Entre lo digital y la cédula “en mano”, Roca lleva 24.000 notificaciones y mandamientos en pandemia

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El Poder Judicial adaptó a la virtualidad, motivada por la pandemia, la mayoría de sus servicios y funciones. Pero durante los momentos de más estricto aislamiento hubo -y aún hay- una tarea esencial que debió sostenerse con presencialidad y en el terreno: las notificaciones que por ley sólo pueden hacerse “en mano” y el cumplimiento de órdenes judiciales que ineludiblemente deben llevarse adelante con la presencia de un Oficial de Justicia, como las exclusiones del hogar por violencia familiar, los embargos o los desalojos, entre muchas otras.

Esa tarea corresponde a las Oficinas de Mandamientos y Notificaciones del Poder Judicial, que continuaron funcionando desde el inicio de la pandemia para poder cumplir con todos los actos judiciales que no podían reemplazarse con herramientas digitales o telefónicas.

La Oficina de Notificaciones de Roca tiene un equipo de diez personas y de ella dependen, además, las Delegaciones de Allen, Villa Regina y Choele Choel. Durante 2020, en plena pandemia, la Oficina de Roca realizó 12.263 notificaciones y 292 mandamientos; entre estos últimos, 146 mandamientos fueron exclusiones de hogar en procesos judiciales por violencia familiar.

Ese año, se recibieron, diligenciaron y remitieron dentro del ejido de General Roca más de 7.100 cédulas del Sistema de Notificaciones Electrónicas; otras 1500 correspondientes a procesos de mediación y 580 cédulas de Defensorías Oficiales.

En tanto que hasta septiembre de 2021, con la flexibilización de algunas medidas de circulación pero manteniendo los protocolos sanitarios, la Oficina local ya diligenció más de 11.000 cédulas y llevó adelante 360 mandamientos, siendo aproximadamente la mitad de ellos exclusiones de hogar por procesos de violencia familiar. También realizó en este período más de 1.400 notificaciones correspondientes a procesos de mediación.

Así, desde el inicio de la pandemia hasta la actualidad, la oficina de Roca roza las 24.000 cédulas y mandamientos diligenciados.

 

Oficina ampliada

 Con el retorno de la presencialidad funcional plena  en el Poder Judicial, el equipo de trabajo de Mandamientos y Notificaciones que dirige Juan Carlos Pauletich pudo volver a funcionar unido. Durante el período anterior, tuvo que dividirse en dos burbujas y distribuir el trabajo por turnos.

Para poder reunir al grupo de trabajo respetando el protocolo de distanciamiento, fue necesario ampliar las oficinas del área, que ahora tienen una superficie de 83 metros cuadrados y siguen funcionando en el corazón de la planta baja de la Ciudad Judicial. La oficina original tenía 58,5 metros cuadrados. Hace algunas semanas, el personal de Mantenimiento del Poder Judicial reestructuró la panelería móvil para conectar la vieja oficina con una contigua y alcanzar así un espacio total suficiente para que todo el equipo trabaje seguro.

El espacio incorporado a Notificaciones es una oficina de 24,5 metros cuadrados que ocupaba la delegación de la Dirección de Rentas, la cual fue trasladada a otro sector dentro del mismo inmueble, con la colaboración del organismo recaudador provincial. La obra ampliada conectó ambas oficinas, de modo que se garantiza no sólo el espacio sino también la posibilidad de mantener una ventilación cruzada permanente en toda el área. 

Días atrás, el juez Delegado del Superior Tribunal de Justicia, Sergio Barotto, visitó las renovadas instalaciones y destacó la permanente labor del organismo durante la pandemia.

 

Salir en pandemia

 La Ley Orgánica del Poder Judicial impone a los y las Oficiales de Justicia la tarea de “hacer efectivos los apremios; realizar las diligencias de posesión; ejecutar los mandamientos de embargo, desalojo y demás medidas compulsivas; practicar toda notificación que se dispusiere y cumplir dentro de las 24 horas las diligencias que le sean encomendadas”, entre otras funciones. La celeridad y eficiencia de su trabajo es central, porque el avance de cualquier proceso judicial depende de la correcta notificación de cada paso a todas las personas involucradas. Además, la ley impone a los y las Oficiales de Justicia una carga extra cuando dispone que “responderán personalmente de los daños que causaren por el incumplimiento o tardanza de su cometido”.

Durante la pandemia, el Superior Tribunal de Justicia dictó disposiciones para reducir al máximo posible la circulación del personal de las Oficinas de Mandamientos y Notificaciones, validando otras modalidades de notificación como las telefónicas. Sin embargo, en el caso de los mandamientos -intimaciones, desalojos, exclusiones, embargos, secuestros, etc.- y de las notificaciones a domicilios reales, el trámite resulta nulo si no lo lleva adelante personalmente un Oficial Notificador o un Oficial de Justicia, por lo que la continuidad del servicio de justicia en pandemia forzó el sostenimiento del trabajo de calle del personal que se ocupa de esas tareas. Muchas veces, en el momento desplegar sus funciones, Notificadores y Oficiales de Justicia se encuentran con resistencias y reacciones violentas por parte de las personas destinatarias de la diligencia, por lo que suelen necesitar acompañamiento policial para garantizar su seguridad.

Las disposiciones sanitarias prevén realizar las notificaciones desde la vereda o en espacios abiertos, pero en aquellos casos en que es imprescindible ingresar a una vivienda, la pauta es permanecer en el interior el menor tiempo posible, utilizando siempre la protección respiratoria.

 

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